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martes, 15 de abril de 2014

Valerio Cruciani, autor de ¡Matadme! en Click Ediciones

¡Matadme! una opera buffa, en la que se le da la vuelta al concepto de intriga

Imaginaos que tranquilamente, mientras tomáis un café y leéis el periódico os encontráis un anuncio como este:

«Hombre solo y desesperado no consigue matarse. Busca hombre o mujer, personas fuertes, decididas, para trabajo sencillo aunque cruento. Mátenme y me harán un gran favor… (sic)”

Así arranca ¡Matadme! La novela con la que Valerio Cruciani ha revolucionado desde las grandes capitales a los pueblos más pequeños, y que podéis conseguir a través de nuestro actual sorteo. Valerio Ha desmenuzado norte, sur, este y oeste de la piel del toro, y ha conseguido llevar una novela negra hasta el mundo del esperpento y la parodia. Le agradecemos que nos haya dedicado parte de su tiempo para realizar esta entrevista y vamos a intentar conocer un poquito más de su obra.

¿De dónde sale el argumento de ¡Matadme!?


Para esta pregunta tengo dos respuestas: el argumento de ¡Matadme! surge de un largo periodo de reflexión, pero surge también de una intuición rápida e improvisada. Todo lo que escribo nace de un largo periodo previo de lecturas, de apuntes, de ideas desechadas, de escuchar y hablar alrededor de “algo”. Luego llega un momento en el que todo eso que está encima de la mesa explota y ve la luz. La idea eclosiona como un huevo tras pasar unos días debajo del culo de una gallina. Y eso pasa de repente. Así nació ¡Matadme! De la necesidad de contar lo absurdo de la realidad que nos rodea.

¿Y el anuncio?

La idea del anuncio surgió en una simple charla durante un paseo.

¿Qué pensarías si encuentras un anuncio así en el periódico?

Si alguien publicara un anuncio así, lo primero que pensaría es que se trata de una buena ocurrencia de marketing para promover una novela de un autor famoso, o para vender seguros.

¿Que carta hubiese escrito Valerio Cruciani a un anuncio de periódico que diga matadme?

Contestaría enviando una propuesta llena de sexo o algo por el estilo, o a lo mejor le acompañaría en sus últimos momentos obligándole a invitarme a mil rondas de ron, aburriéndole con charlas sobre el tiempo y lo malo que es el tabaco para la salud. Le invitaría a salir de juerga conmigo y con mis amigos hasta su redención (o su muerte). Y luego escribiría una novela sobre esa fiesta. Un poco a lo “La grande bouffe” de Marco Ferreri.

Cómo escribiste matadme, la tenías muy planificada, ¿Qué sabías antes, el final o el principio??

Resumí lo importante al principio, tenía un esquema general de casi toda la trama. Empecé a escribir y dejé el final fuera de la planificación. Iba haciendo esquemas de los personajes que salían y de los avances en la investigación. Hasta el último, tenía dos o tres opciones para el final. El que está en la novela es el más atrevido y el más coherente de todos con la idea de fondo de ¡Matadme! aunque tuve mis dudas y me dio algún que otro quebradero de cabeza.

¡Ahora nos despiertas la curiosidad con esos otros finales!

Desgraciadamente se me olvidaron ;)

Los protagonistas principales: chico y chica policía y aunque aún no tenemos cadáver ¡parece que pronto habrá uno! Pero ¡Matadme es mucho más que una novela negra!

Los géneros sirven para colocar los libros en las estanterías (físicas y digitales), para tener unas referencias cuando escribes. Esto de los géneros empezó siendo un hallazgo de los grandes críticos literarios, y antes más un invento de los literatos latinos y luego renacentistas. Ahora no tiene nada de noble, solo sirve para encerrar a los lectores en grupos de consumidores. Son paredes que separan. A mí el género de intriga, el thriller, el noir, etc. me han servido como punto de partida, las pautas eran perfectas para jugar con ellas y saltarme toda la seriedad que se le quiere dar. 

Y muy bien que lo haces, porque la novela acaba convirtiéndose en un gran esperpento

Sí, ¡exacto! Con ¡Matadme!  he podido hablar de España, de nosotros y de novela mezclando lo negro con la risa, una risa que no tranquiliza, absurda. Es como una opera buffa, en la que le doy la vuelta al concepto de intriga. ¿Es una novela negra que se vuelve comedia o una comedia llena de humor negro y misterio? ¿Es un thriller estadounidense o un noir “pata negra”? En los capítulos finales está la respuesta y a menudo su ligereza sorprende al lector. 

Ese tono se lo das en gran medida con personajes de todas las puntas de España, que acuden a Madrid a cumplir con el anuncio, con la dificultad y riesgo que conlleva el caracterizar personajes de distintas comunidades, ¿Por qué quisiste darle esa dimensión nacional??

Porque la historia que cuento lo pedía. No me permitía centrarme en una sola ciudad. Quería algo coral, ya que la crisis (palabra que espero desaparezca pronto de nuestras conversaciones) afecta a todo el país. Y es uno de los pretextos de ¡Matadme! Además, tras seis años viviendo aquí, en España, necesitaba escribir algo sobre mi impresión general de este país y de su gente. Por supuesto no desde el realismo, sino desde la lente distorsionadora de mi historia y de mi protagonista.

Y cada personaje tiene su causa, unas más nobles y otras más mundanas también ahí te has atrevido con mucha variedad, por que?

Bueno, el tema de fondo de ¡Matadme! es la muerte y quería personajes diferentes, dispuestos a matar por causas diferentes, aunque al fin y al cabo todos quieran solo una cosa: dinero. Por muy noble que sea la causa de los personajes, todo se limita a una mediocridad de fondo bastante peligrosa, y todos buscan una forma de expresar su tristeza, su frustración, en la desesperada búsqueda de una forma de salir del agujero. Si esto es realista o no lo dejo al lector… Además de las historias corales me gusta la orquestación, la idea de escribir una novela como si de una sinfonía se tratara.

Déjame decirte que por lo menos con los gallegos que es a los que mejor conozco, -pues soy uno de ellos- creo que lo has hecho sensacionalmente.

Estuve en Galicia, ¡y precisamente en A Coruña nació la idea del anuncio que abre mi novela! Es una tierra que me impactó mucho, por sus paisajes, por las olas del mar, las calles de Santiago, la comida, la gente. Es una zona donde me gustaría vivir por lo menos una temporada

¿En qué estás trabajando ahora?

Ahora, por ejemplo, me estoy abriendo al cómic. He encontrado en la escritura de cómic un gran aliado, me permite seguir practicando con una difícil técnica narrativa, entre la poesía y el microrrelato, con elementos visuales que hacen la lectura más amena e inmediata. Tengo más proyectos, y entre ellos quiero destacar Negro Spaghetti, mi segunda novela que saldrá en mayo con Click Ediciones.

Valerio, por tu amabilidad con nosotros y sobre todo por esa fantástica obra que es ¡Matadme! Y que os recordamos que podéis conseguir a través del sorteo que actualmente tenemos en activo y en todas las librerías virtuales, déjanos decirte una cosa. Grazie Mille.

martes, 8 de abril de 2014

Jesús Zamora Bonilla, autor de Regalo de Reyes en Click Ediciones





“Regalo de Reyes”: El quijote de las novelas de misterio y conspiración

Comenzamos una nueva sección en los libros que me cuentan: la de entrevistas. Y lo hacemos con Jesús Zamora Bonilla, el autor de “Regalo de Reyes”, en Click Ediciones, una de las novelas que podéis conseguir a través de nuestro actual sorteo, y que ha supuesto toda una revolución en el mundo de los bestsellers de intriga y misterio.“Regalo de reyes” es una novela distinta, porque toma el género de la intriga y la conspiración histórico-religiosa y lo plasma y deshace como en su día el Quijote lo hizo con las novelas de caballería.

“Regalo de Reyes”... y ¡qué regalo! Otro mito del cristianismo que se pone en tela de juicio ¿Por qué quisiste entrar en el tema?

                La idea de escribir una novela de aventuras sobre el mito de los Reyes Magos me venía rondando por la cabeza desde hacía unos cuantos años. Al principio la concebí más bien como un libro juvenil, dedicado precisamente a los niños que acababan de descubrir la verdad sobre ese misterio de todos los días 6 de enero. Entonces era ya una aventura arqueológica, aunque con una trama mucho más sencilla.

¿Hay algún suceso real que te llevase a "el evangelio de los Reyes Magos"?

                La verdad es que no recuerdo ningún suceso en particular que me llevase a pensar sobre este tema. Creo que el motivo era más bien mi fascinación por la historia de los Reyes Magos, como el ejemplo que siempre se pone de “aquello en lo que ningún adulto racional puede creer”. Lo que realmente me hacía devanarme los sesos era pensar cómo demonios podría habérsele ocurrido a alguien una historia tan absurda como la de los Reyes Magos, y la novela presenta una hipotética respuesta, más bien en clave de sátira.

De todas maneras, aun manteniendo la intriga de toda buena novela del género, le das una vuelta de tuerca que la llena de un tono muy irónico, por momentos cómico, ¿Por qué elegiste ese estilo?

                ¡Lo del tono irónico no puedo evitarlo! Me sale incluso cuando escribo trabajos puramente académicos (y a veces esto me ha costado algún encontronazo, no vayáis a pensar), así que esa es la única manera en la que sé escribir, y en una novela, pues le di rienda suelta a esa vena satírica. Naturalmente, una aventura tan larga tiene tambiiiene tambieyes Magosre este temaén momentos más dramáticos, pero incluso en esas escenas se me desliza algún toque de humor, o tal vez de sarcasmo.

Otra novedad es que nos cuentas la historia de muchos personajes, de hecho me atrevería a decir que no hay un personaje principal. ¿Por qué tantos?

                Efectivamente, es una novela sin un verdadero protagonista, o bien con siete u ocho que podrían calificarse así. Creo que eso es lo que me ha resultado más gratificante del proceso de escribir la novela: tener que ver la historia desde tantos puntos de vista distintos,y tener que adaptar el estilo de escritura a cada contexto, a cada época, e incluso al lenguaje propio de cada personaje. Al fin y al cabo, no se expresaba igual un aristócrata español de los años 50 que una estudiante de 4º de la ESO de un instituto de Entrevías, o que un pedagogo helenístico del siglo I.

Algunos de esos personajes parecen clones de personajes reales. ¿Te has servido alguna pequeña -y humorística, se entiende- venganza?

    Es verdad que hay un puñado de personajes que están inspirados en individuos reales identificables con nombres y apellidos, y que pueden estar más o menos caricaturizados; pero es de un modo bastante cariñoso, creo yo.

Una curiosidad, ¿qué criterio usas para poner los nombres de los personajes? 

    Con respecto a los nombres, confieso que eso es algo que me costó bastante trabajo. De hecho, algunos los he cambiado después de terminar de escribir la novela. El nombre tiene que decir algo del personaje, no sólo tiene que permitir identificarlo a lo largo de la historia, sino también transmitirle al lector un poco del aroma de aquellos ambientes sociales a los que pertenece su personaje.

“Regalo de Reyes” está compuesto por muchas subtramas que llevan a un gran enredo ¿Por qué tantas?

                Digamos que cada subtrama responde a la necesidad de resolver un problema que se me planteaba en la trama principal: p.ej., RosinaLequerica, la condesa protagonista de la trama “actual”, vive de destapar escándalos de gente famosa, así que, aunque su papel principal en la trama de la novela tiene que ver con la búsqueda de un viejo códice, alguno de esos escándalos de papel couché tenía que aparecer en la historia para darle más verosimilitud al personaje de Rosina; pero eso implica crear nuevos personajes a los que hay que dar un papel lo suficientemente importante. Y claro, eso genera a su vez el problema de cómo relacionar todas las subtramas en un argumento cerrado, redondo, sin cabos sueltos, y sobre todo, sin que las relaciones entre unas tramas y otras parezcan cogidas por los pelos.

En la novela incluso inventas una red social, el tweejo ¿Por cierto has registrado ya el nombre?

    No se me había ocurrido registrar el nombre de tweejo (que viene a significar “tú-y-yo”), ¡seguro que es una buena idea! Este nombre tiene su historia: el caso es que la trama necesitaba una red social que tuviera unas determinadas características, que las redes sociales existentes y más famosas no tenían, así que tuve que inventarme una nueva. Por supuesto, el nombre de tweejo está inspirado en el de un par de redes de verdad, que todo el mundo podrá identificar.

Lo mismo haces para citar a los partidos políticos.

   Sobre los nombres de los partidos políticos que aparecen en la novela… pues eso es una pequeña broma; con ella intento crear una ligera sensación de despiste, que el lector resuelve por sí mismo, y ello le hace cómplice de la visión irónica que impregna la obra.

Y también te atreves con la gran bicha del género, El código da… perdón. La clave Galileo.

   En efecto, el título “La clave Galileo” es un guiño a los lectores, que identificarán sin el más mínimo esfuerzo a qué se refiere. En realidad, Regalo de Reyes puede verse como una especie de parodia de esa otra novela, aunque yo creo que, más que una parodia, lo que he intentado al escribirla ha sido mostrar que se pueden crear obras de ese género que no estén basadas en teorías conspiranoicas, en supuestos misterios cósmicos, en héroes supercapaces y villanos supermalignos… vaya, en definitiva, que una obra de este género no tiene la necesidad de tomar al lector por idiota. Es decir, quería hacer una novela de misterios histórico-religiosos que fuera lo más realista y verosímil posible, pero tan absorbente y divertida como cualquier otra novela de ese tipo, o más.

A los que si nombras con todas las letras es al Opus Dei, ¿Por qué a ellos sí?

  En parte, es para ganar en verosimilitud: no quería sociedades secretas o sectas imaginarias, sino elementos típicos de nuestra realidad. Pero también se trataba de que los lectores pudiesen comparar el tratamiento que se hace del Opus Dei en Regalo de Reyes y el que se hace en obras como esa a la que nos referíamos en la pregunta anterior. Lo he intentado mostrar, en la medida de mis posibilidades, de forma radicalmente objetiva, alejada de maniqueísmos; aunque es obvio que la mía no es una visión imparcial, pero siempre dentro de la objetividad. De hecho, aparte de que los personajes de la novela que pertenecen al Opus Dei son imaginarios, creo que todo lo demás que cuento sobre esa institución no sólo es cierto, sino también público y notorio.

La novela está sazonada de muchas pequeñas "lecciones maestras", sobre pintura, historia, ciencia -me viene ahora a la cabeza toda una explicación sobre el carbono 14-. ¿Eso es documentación, o cultura del escritor? 

              Pues hay de todo. Yo creo que se debe más que nada a mi vena divulgativa. A mí, personalmente, me gusta encontrar en las novelas información que amplíe mis conocimientos sobre el mundo, sobre la historia, siempre que no distraiga de la intriga. En este caso, creo que los cuatro o cinco breves episodios en los aparece alguna información de este tipo están perfectamente justificados, o bien por su relevancia en la trama de la obra, o bien para aportar una pincelada importante en el retrato de un personaje, o bien ambas cosas.


Muchísimas gracias a Jesús Zamora Bonilla, por haber accedido a contestar nuestras preguntas. Ha sido un placer escucharle. Os recordamos que “Regalo de Reyes”, de Click Ediciones, está disponible en todas las librerías virtuales en formato ebook y que también podéis conseguirlo a través de nuestro sorteo.